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lunes, 11 de agosto de 2014

El título

Sólo una oración, y a la vez no.


El título de una historia es más importante de lo que parece. Es parte de ella, un elemento indispensable para que ésta quede verdaderamente acabada. No es casualidad que no esté permitido subir una obra sin título en las webs de publicación. El título es una vía fundamental por la que se identificará una historia, por la que se diferenciará de otras en este mundo donde todo está ya inventado. Además, un buen título puede redondear la idea de una historia. Muchas historias no serían lo que son sin su título: piensen en las grandes obras de la literatura.

El título también es parte de la «carta de presentación» de una historia, junto con el resumen. Algo que puede atraer o espantar a un lector, o por lo menos contribuir a ello. En el fanfiction, tenemos la «suerte» de que los resúmenes nos pueden «respaldar» si los títulos no son lo suficientemente llamativos, pero no es razón para darles menos importancia, porque en muchos casos, es lo primero que el lector mira.

Cuando les preguntamos a los miembros de nuestro grupo de Facebook qué les desagradaba ver en los títulos, las respuestas fueron:

  • Que tengan faltas de ortografía.
  • Que contengan vulgaridades sin razón aparente.
  • Que no tengan nada que ver con la historia.
  • Que estén en otro idioma, con palabras mal escritas o mal traducidas. Que combinen idiomas, o que los idiomas utilizados sean demasiado inusuales (en especial, aquellos que no se leen con nuestro alfabeto, como árabe o coreano).
  • Que combinen minúsculas y mayúsculas, entre otras cosas para llamar la atención (como los símbolos, para «adornar»).
  • Que sean cursis o «clichés»: Te amo, Te deseo, Te voy a extrañar, Entre tú y yo/Tú y yo, Primer amor, Amor eterno, Amor a primera vista, Dulce vida, Unidos hasta el final, Eres todo para mí, No me dejes/olvides, Mi hermoso/seductor/sexy + neko/príncipe/etc.


    NOTA: Estos ejemplos han sido extraídos también del grupo, inventados en el momento por los autores de los comentarios, con el fin de mostrar qué clase de títulos los lectores consideran cursis o clichés, para que podamos evitarlos. No provienen de fanfics ni de fanfickers específicos. 


Los títulos no deben dar información demasiado relevante para la historia. Hay títulos que cuentan mucho, que son casi como un spoiler porque dan una idea bastante concreta de lo que es la historia, como varios de los que vemos aquí arriba. ¿Cuántos prometen una historia de amor diferente, a simple vista?

El problema de los títulos clichés es que no destacan la individualidad de la historia. La presentan como algo que hemos visto o leído antes, como algo predecible.


Pero entonces, ¿cómo bautizo a mi historia?


El título no tiene que «contar» la historia, sino sólo dar un leve indicio de lo que tratará, cuya explicación completa estará, explícita o implícitamente, dentro de la historia.

A veces, los títulos pueden ser directamente extraídos del texto en sí (como No son tu marido, de Raymond Carver, que es una frase que dice el personaje principal dentro del cuento). También contamos con fórmulas clásicas como sustantivo + adjetivo (El gato negro, Objetos frágiles), o sustantivo + preposición + sustantivo (Los juegos del hambre, Entrevista con el vampiro), sustantivo + conjunción + sustantivo (El viejo y el mar), o simplemente, artículo + sustantivo (La metamorfosis).

Ahora bien: las palabras elegidas para ocupar cada puesto tienen que ser significativas. Si recurrimos a la última fórmula, por ejemplo, pero utilizamos la palabra «perro», dando como resultado el título El perro, probablemente sea llamativo para pocos.

Lo mismo cuando se utiliza una sola palabra. Perro como título no sugiere mucho por sí mismo, pero sí lo hace Juntacadáveres (Juan Carlos Onetti), o Demian (Hermann Hesse). Por ejemplo, este último nos podría dar ganas de saber quién es el tal Demian. Pero si fuera Juan en vez de Demian, tal vez no sería igualmente atractivo, porque Juan es un nombre común, que no parece implicar, a simple vista, ningún misterio, novedad o excentricidad.

Los títulos tienen que ser provocadores, porque tienen que despertar la curiosidad del lector, hacerlo querer saber de qué trata exactamente la historia que tiene delante. En ese sentido, los títulos tienen que producir más preguntas que respuestas, pues en el deseo de obtener las respuestas a esas preguntas encontrará el lector su motivación para leer.

Para ello, no siempre deben acatar las fórmulas anteriormente descritas. De hecho, hay buenos títulos que no lo hacen, o emplean, en cambio, otras «versiones» de esas fórmulas (La insoportable levedad del ser, por ejemplo, añade un adjetivo a la segunda fórmula presentada). Otros, simplemente crean la intriga con frases que desafían a la lógica (El color que cayó del cielo), o que sugieren imágenes impactantes (El rastro de tu sangre en la nieve, o el anteriormente mencionado Juntacadáveres), o que contrastan con creencias comunes (El vencedor está solo), etc.


¿Qué es lo que nos atrae de los títulos que nos atraen?


Esta es la pregunta clave: ¿por qué nos gustan los títulos que nos gustan? Mira en los estantes de los libros o hasta de las películas. ¿Hacia cuáles te inclinas? ¿Por qué?

Podemos seguir las estrategias de dichos títulos (siempre procurando que nuestro título no sea lo suficientemente similar como para recordar a otro), para armar listas con nuestras propias ideas e ir descartando.


En este proceso, recomendamos:


  • Ser tan original como sea posible. Tal vez te convenga descartar aquellos títulos que sean parecidos (o iguales) a otros, a menos que realmente sean la opción más apropiada.
  • Buscar dentro del texto, o releerlo para recordar la esencia de la historia. El título puede aparecer por ahí.
  • Los títulos con gerundios en español suelen sonar mal y no ser lo suficientemente intrigantes, porque a menudo «resumen» la historia (¿de qué creen que puede tratar una historia llamada Amando a X, o Creciendo con Y?).
  • Si escribes en español, deberían tener prioridad los títulos en español. Existe la creencia de que los títulos en otros idiomas suenan mejor, pero esto no siempre es así. Y hemos llegado al extremo de que podemos pasar páginas y páginas de fics publicados donde ningún título está en español, pese a que muchas veces se utilizan frases completamente traducibles. Es cierto que muchos títulos en inglés no suenan tan bien al ser traducidos al español, pero es, justamente, porque fueron pensados en inglés. No por nada los traductores suelen «adaptar» los títulos.
  • Titular una obra literaria no es lo mismo que titular un texto académico. Tampoco el título de un cuento de terror debería parecer el de un libro de autoayuda. Si vas a necesitar ejemplos, puede convenir que éstos provengan de material del mismo género.


      



3 comentarios :

Siempre se me ha dificultado titular mis fanfics y Novelas. De hecho hay algunos que no me terminan de convencer pero por más que pienso y pienso, no se me ocurre otro titulo. u___u

Me encantó el artículo!!! Y es cierto, el título es parte de la carta de presentación de la historia. Personalmente me gusta colocar títulos medianamente cortos y en otros idiomas (me fascina aprender otras lenguas!!), siempre asegurándome de escribirlo correctamente. Algo que también ayuda es asociar el plot del fic con títulos de películas u otros medios (evitando hacer copias descaradas del tema, ya que sería grosero)

Muchas gracias por compartir el artículo. En mi caso, creo que no le daba la importancia que merece el título y lo hacia por azar sin embargo, me encanta aprender.

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