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lunes, 25 de febrero de 2013

Figuras retóricas II




XVI

Figuras retóricas II


¡Hola, lectores! El día de hoy continuaremos tratando las figuras retóricas, tema que, espero recuerden, dejamos en pausa la entrada anterior por ser de carácter bastante extenso. 

Advertencia: Debo recalcarles el hecho de que las figuras retóricas no deben ser usadas a diestra y siniestra. Sin embargo, es importante que las conozcan, y afortunadamente, hay algunas figuras que son más fáciles de aplicar y que iremos viendo a lo largo de esta entrada.


2.   Figuras de dicción: «juegan» con la pronunciación de una frase o un grupo de palabras, lo que altera su forma normal de escritura y también su significado. Muchas de ellas son consideradas habitualmente errores, así que si no eres un autor experimentado no te arriesgues a usarlas.

Algunos ejemplos de figuras de dicción son:


a)  Paragoge:  agrega un sonido (una letra demás) al final de una palabra. Es otro error común que puede ser usado en personajes de poca cultura, por ejemplo.

El hombre que venía a su lado vestía sencillamente unos pantalones harapientos y lo que parecía ser un sweater, por cierto, muy sucio y raído. Era el mismo que me había quitado mi billetera hace dos semanas. Cuando me vio, se sobresaltó tanto que gritó a todo pulmón "¡Fuistes tú, tú me metistes a la cárcel!, mientras el policía lo sostenía y le pedía que se quedara quieto de una buena vez.».

La señora nos miró a todos: a Jack, con su gorrito de paja ladeado, a Chloe, que miraba sus zapatos y lloraba, tal vez arrepintiéndose de haber venido a la ciudad; a mí, que masticaba robóticamente un chicle sin sabor, y a Timothy, que entre gimoteos nada valientes le decía, rascándose un brazo: "¡No fue nadien de nosotros, ninguno ensució el vestido de la señorita, lo juro, lo juro!".».


b)  Metátesis (o tamétesis): esta figura consiste en cambiar de lugar algún sonido de una palabra, ya sea reordenando una o más letras, o reemplazando una de éstas por otra. Aparece mucho en niños pequeños que están aprendiendo a hablar.

Néstor era tan torpe y aberrante en su trabajo, que cada movimiento que hacía provocaba que se nos "lengüe la trabara", porque era terrible verlo correr cargado de archivadores y derramar con el codo todos nuestros cafés sobre las computadoras. Ya era la tercera vez que las teníamos que cambiar, no sé cómo aún no lo despiden.».

”—Sí —admitió Alicia a su mejor amiga—, yo le decía 'Grabiel' a Gabriel cuando era más pequeña. Ahora búrlate, adelante.".».


3. Figuras de construcción: permiten agregar o quitar palabras en un escrito y la posibilidad de cambiarlas de lugar —es decir, de alterar el orden de la oración—, sin afectar el significado final de lo que se quiere expresar.

Las principales figuras de construcción que existen son:

a)  Anacoluto: oración o frase mal construida que rompe la continuidad y coherencia de todo el enunciado. Es interpretado como un error también.

Ahí estaba Noelia, sola, contemplando el lago. Se veía realmente hermosa con su cabello al aire libre. Ella no sabía que yo la miraba, sus ropas se mecían con el viento". ¿Ven cómo aquí se produce la incoherencia? La oración podría transcribirse de la siguiente forma: “Ella no sabía que yo miraba sus ropas, que se mecían con el viento”, por ejemplo.».


Nota: Si yo les digo «El arte abstracto es cuando una figura…», ¿podemos decir que está correctamente expresado?

Un anacoluto muy usado es la frase «es cuando», generalmente muy mal empleada a la hora de justificar una respuesta, debido a que el adverbio «cuando» tiene valor temporal; es decir, expresa tiempo. Por lo tanto, debe usarse solo en oraciones que impliquen un lapso de éste. Por ejemplo:

Eran las doce del día cuando Horacio robó mi auto».


b)  Asíndeton: en esta figura se omiten los nexos («y, aunque, por, porque, pues, o, ya», entre otros) que relacionan entre sí los elementos de la frase. Es, en algunos casos, algo así como una enumeración de cosas.

-«El misterioso hombre que había recorrido todo el valle a pie, solo, apenas cargando un saco con lo elemental, llegó al humilde hospedaje de la vieja Rita y ordenó que le trajeran un poco de pan, carne cocida, papas, y una copa de vino».

-«"Con mi hermano siempre teníamos problemas porque no nos llevábamos bien. Por eso, no me sorprendió el día en que mi novia me dijera 'Franco, ya no ayudes más a Néstor; él nunca ha sido amable contigo'”. En vez del punto y coma podría haber un nexo como “pues, porque”.».


c)  Polisíndeton: contraria al asíndeton, repite innecesariamente los nexos que unen a las palabras. Se utiliza para acentuar la expresividad de la frase u oración.

-«Mamá estaba hecha una fiera. Y tenía motivos: me habían expulsado de nuevo de la escuela, ¡y sólo faltaban dos meses para finalizar el maldito año!  
La miré, lleno de miedo, temiendo lo peor. Es decir, seguramente me quitaría todos mis juegos, mi consola, y lo que es peor, mi portátil. Tampoco me dejaría salir de casa en todo el verano, y quién sabe si en el otoño... y en el invierno. 
Anticipándome a toda reacción suya, me lancé a sus pies, desesperado, y comencé a gritarle: "¡Prometo que no volverá a pasar, que te ayudaré a limpiar los baños y la cocina y la alfombra nueva y mi habitación y, encima, cortaré el pasto del jardín si quieres, todos los días del año, pero por lo que más quieras, no me castigues, mamá!". Lo que no preví fue que se largaría a reír, conforme me decía, levantándome del piso, que podía comenzar ahora mismo con todo eso.».

A ver, Claudio gruñó mi padre, luego de que me quejara por cuarta vez de astillarme demasiado los dedos con la madera que lijaba. ¿Quieres cenar hoy, mañana, o pasado mañana, o quieres hacerlo nunca? Pues vas a tener que trabajar más duro aún: tenemos mucha competencia y muy poco dinero para comer.».


d)  Quiasmo: intercambia dos o más ideas que son paralelas y opuestas, ordenándolas de tal modo que nos permita ver una misma situación desde una perspectiva diferente.

-«Recuerdo esos días de infancia en los que mi abuelo, un viejo orgulloso de carácter fuerte pero bondadoso, nos decía cosas como "haz el bien para el resto, siempre y cuando el resto haga cosas buenas por ti también"».

-«Cuando tenía hambre no tenía comida, y ahora que tengo comida, no tengo hambre.».


e)  Pleonasmo: agrega palabras innecesarias al enunciado con el propósito de enfatizar una idea. Es, como muchas otras figuras, tomada como un error, pero se puede usar si se quiere imitar el habla de personas que no sepan, valga la redundancia, hablar bien.

—¡Leonardo, ya sube para arriba! ¡Te estoy esperando hace más de media hora para dormir! gritó su esposa al hombre que intentaba quitar el barro de sus gastados botines antes de ir al segundo piso de su casa.».

¡Se lo juro, patroncito! ¡Le juro que yo lo vi con mis propios ojos tirar los papeles por todo el baño!».


f)   Hipérbaton: aquí se rompe el orden normal de la distribución de las palabras, sin alterar el entendimiento de la frase u oración final. Es una figura muy usada cuando se busca dar un toque poético al escrito. Ojo con abusar de su uso; recuerden que los excesos siempre son malos.

Sobre mi cabeza el horror dibujo de ser una persona sin amor alguno, porque soy, en esencia, un solitario más que recorre sin rumbo estas tierras tan hermosas...».

Junto a mi padre estaba el sujeto que a mi hermana traicionó. Me fue casi imposible contener las ganas de ir a molerlo a golpes; primero necesitaba saber qué demonios hacía hablando con papá.».


g)  Zeugma: utiliza, solo una vez, una palabra en especial (un verbo, en general) que es referida o insinuada en el resto de lo que se escribe. También apela a hacer una cierta enumeración de cosas.

¡Por fin es verano! exclamé, feliz, dando vueltas por toda mi habitación, permitiéndome soñar en voz alta—. Ay, cuando nos vayamos de viaje veré al fin la playa, la arena, el sol, el atardecer.».

Miré a Germán, que iba sujejándose el abdomen con ambos brazos. Estaba pálido y respiraba entrecortadamente. De verdad que no tenía buen aspecto, y como hermano menor que no duda en molestar al otro, se lo hice saber.

—Calla, bobo. 

¿Qué sientes? —le pregunté, preocupado.

Uf... Siento náuseas, fatiga y escalofríos.».


 Esperamos que les haya quedado todo muy claro. Por el contrario, si aún tienen grandes dudas sobre el tema, expóngalas libremente en la parte de los comentarios. Juro que no mordemos (¿?) y que trataremos de responderles lo más pronto posible. La idea es aprender, ¿no?

También, aparte de recordarles otra vez que no usen sin conciencia las figuras retóricas a menos que quieran ensuciar su historia, los invito a comentar lo que deseen sobre la entrada. Si quieren dar sugerencias, algún ejemplo, decirnos que les gustó una figura en especial, o contarnos que usan mucho una de ellas en sus escritos, ¡adelante! Y no crean que esto se termine aquí: el tema de las figuras retóricas continuará.

Y eso es todo por ahora. ¡Nos vemos!


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 Entrada hecha por

 

 

1 comentarios :

"Lo vi con mis propios ojos" Golpe para muchos (._./). Es lo malo de hablar como lo hacen en la tele y en las películas, jajaja.

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