LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 25 de diciembre de 2012

Creación de personajes


X

Creación de personajes

Los personajes son la base de cualquier historia. A no ser que estés escribiendo algún poema abstracto o algo similar, es casi imposible hacer una historia sin personajes. Si escribes fanfiction puede ser que pienses que no tendrás ningún problema, ya que estás tomando prestados los personajes, pero la mayoría de los escritores del género en algún momento deciden incluir uno de sus personajes, ya sea un protagonista o un villano. Para los escritores de ficción original, esto es algo esencial, ya que los personajes son la historia, y un mal personaje puede llevar a la mejor trama a la ruina. Este es un tema bastante extenso, pero lo he resumido para que sea menos tedioso para ti.

Para crear un personaje, no hay algo como un proceso específico a seguir, solo consejos a tomar en cuenta que puedes realizar en el orden que a ti te parezca más conveniente al momento de trabajar con ellos. Como notarás, no incluí un apartado de «personalidad», esto es porque si ocupas todos los puntos, la personalidad ya debería de estar hecha para el final.

Apariencia.

         La apariencia de tu personaje es algo muy importante, es la primera impresión que el lector va a tener cuando lo describas. Hay varios puntos a tomar en cuenta aquí, el primero es el universo en el que escribes; ya sea original o fanfiction, aplica igual. Si escribes en un mundo de anime donde los personajes tienen colores de cabello y ojos inusuales, como morado, azul o verde, entonces tu personaje estará bien allí si tiene esos rasgos. Pero si escribes sobre un mundo más serio y realista no creo que tu personaje de ojos amarillos y cabello morado se vea bien, y, por favor, trata de que los peinados no desafíen las leyes de la física. Si estás escribiendo sobre fantasía o ciencia ficción y puedes crear razas de muchas formas y colores, ¡deja volar tu imaginación y haz lo que se te ocurra!

Una vez se tiene lo anterior, sigue la nacionalidad del personaje, en mundos modernos; o su raza o especie, en mundos de fantasía y ciencia ficción, ya que eso determinará cosas como su altura y color de piel, ojos y cabello, además, si escribes fanfiction, esa raza o nacionalidad debe de coincidir con el universo al que escribes. Supongamos que escribes para el mundo de Harry Potter, en Hogwarts la mayoría de los estudiantes son británicos, por lo que un personaje latino llamado Pedro no encajaría para nada, y un británico con su mismo nombre o apariencia mucho menos. Si estás escribiendo sobre un anime en el que la historia transcurre en Japón, y los personajes no poseen mucha diversidad cultural, ten en cuenta que un americano o europeo se vería mucho más alto junto a un japonés. Para ejemplificar las razas, tomemos los vampiros de Crepúsculo, donde claramente se describen a los vampiros como hermosos, de piel pálida y adiamantada, y con ojos rojos o dorados. Escribir a un miembro de esa raza de alguna otra forma sería algo completamente incorrecto. No, no importa cuánto quieras a un vampiro bronceado de ojos azules, no es posible.

La apariencia conlleva investigación, tanto de etnicidad como de genética, sobre todo para la familia del personaje, ya que existen los genes dominantes y recesivos, que son muy importantes a la hora de escribir la apariencia de personajes como un hijo de un asiático y un latino. Esto se vuelve complicado al momento de escribir fantasía o ciencia ficción, ya que la genética humana no va a ser la misma que la de creaturas mitológicas o alienígenas. Si escribes ficción original o es tu propia raza, puedes hacer tu propia genética para ellos; pero si es una raza de un universo ya existente, tendrás que investigar y revisar muy bien cómo funciona.

En la apariencia se incluye la ropa, que debe de ser de acuerdo a donde y cuando toma lugar la historia. No verías jeans en el siglo XIV, ni togas en el siglo XXI. También debes de tener en cuenta la clase social, moda y cultura del personaje, en un mundo medieval, la nobleza usaría trajes complejos y adornados, mientras que los aldeanos usarían ropa más simple. En mundos futuristas, se tiene cierta libertad con la ropa, ya que tú eres quien decide cuál será la moda de tu universo en el siglo XXV.

Si no tienes ideas para la apariencia de un personaje puedes ir a un lugar como un centro comercial y ver a la gente que va pasando, eso ayuda mucho,

Características.

         Con esto, me refiero a cómo actúa el personaje instintivamente. Esto normalmente se basa en adjetivos como: egoísta, considerado, amigable, indeciso, pacifista. Como ejemplo, pongamos una escena en la que el interés amoroso de tu personaje va a morir, pero si lo(a) salva, una ciudad será destruida y tiene un par de segundos para reaccionar:

Personaje egoísta: —Salvaré a mi novio(a). —Eso mismo hace.

Personaje indeciso: —No sé qué hacer. —No salva a nadie, y todos mueren.

Personaje altruista: —Lo siento, pero es por el bien de la mayoría. —Salva la ciudad.

         Muchas personas nombran a esto «personalidad», pero la personalidad envuelve muchas más cosas que solo como actúas. Realmente no hay mucho que explicar sobre características, los ejemplos hablan por sí solos, y solo se necesita un poco de empatía para comprender. Así que continuemos.

Nombre.

         El nombre es una parte muy importante, pues es como el personaje será representado durante toda la historia, y también es parte de la primera impresión que tendrá el lector.

         Nombres gentiles inspirados en la naturaleza (Flor, Violeta, Sakura, etc.) hacen a un personaje sonar agradable o simpático, mientras que nombres violentos que incluyen sonidos fuertes como las consonantes K, y G (Kali, Kern, Ken, Corin, Gregory), pueden ayudar a que un personaje desagrade. Nombres largos, o de pronunciación complicada dan a entender intelectualidad y presunción. Y nombres cortos de una sílaba, como «James Bond», indican fuerza y virilidad.

Metas.

Todos los personajes necesitan un motivo o una meta, ya sea una organización internacional de villanos o un par de mejores amigas. Toda persona tiene un objetivo, y tienen una razón para querer alcanzarlo que a ellos les parece justificable. Esto es algo que podrás ver en varios trabajos. En Naruto, por ejemplo, el protagonista tiene en un principio como objetivo convertirse en Hokage, y su razón para ello es querer ser respetado.

Muchas veces, esos objetivos cambian o son puestos a un lado para enfocarse en otras metas que parecen más importantes. Si continuamos con el ejemplo anterior, tenemos a Naruto buscando a Sasuke durante muchos capítulos.

Las metas de un personaje no se limitan a ese tipo de cosas, puede que la meta de tu personaje sea simplemente graduarse, hacer amigos o ser un gran deportista. También recuerda que un villano nunca tiene por motivo solo «ser malvado», un villano comúnmente piensa que lo que hace en realidad es correcto o benéfico para él.

Biografía.

            Tu personaje no salió de la nada, tiene un pasado desde que nació hasta el momento en el que tu historia transcurre (a no ser que nazca durante el transcurso de la historia). Tu personaje necesita una biografía que defina quién es. Identifica eventos importantes en su vida y cómo le afectaron. Define su grupo étnico, su cultura, su estado socioeconómico y su actitud. Dale amigos y posesiones preciadas. Todo eso va escrito en una biografía de unas cuantas palabras. El objetivo principal de escribir la biografía es saber qué es lo que hizo a tu personaje quien es ahora. Tal vez un trauma de la infancia es responsable de su déficit de atención, o teme a los aviones porque es sobreviviente de un accidente, o sus padres lo criaron como un niño malcriado y ahora es completamente maleducado.

                   Esto también requiere investigación, ya que la cultura en la que fueron criados influye mucho en tu personaje. Solo trata de evitar los estereotipos ofensivos y deberías de estar bien.

         Recuerda revisar estas biografías regularmente, eso mantendrá los detalles de la vida de los personajes en tu mente y te permitirá escribir sus acciones de forma más espontanea.

Posesiones.

         Las posesiones definen el carácter de una persona. Basta con entrar a la habitación de alguien para que tengas una idea de cómo es esa persona. Si llevas escribiendo bastante tiempo, ya habrás oído la frase «mostrar, no decir», que se refiere a mostrar algo sin tener que describirlo. Mencionar las posesiones de un personaje es perfecto para esto. Si quieres mostrar que alguien tiene dinero, puedes simplemente mencionar que conduce un auto deportivo último modelo; o si quieres mostrar que alguien es perezoso, describe su cocina con un fregadero lleno de trastos sin lavar y un bote de basura lleno de platos desechables.

         Como vez, es bastante sencillo, solo piensa que tendría la persona y en qué estado se encontrarían sus posesiones.

Voz.

         Esto es más caracterización que creación de personajes, pero es importante al momento de hacer uno. La voz de un personaje es la forma en la que habla, y va directamente relacionada con la impresión que el lector tendrá de él. El lector debe de ser capaz de saber quién está hablando por su patrón de habla.

         Recursos muy usados, pero muy convenientes son:

         El que un personaje responda con respuestas cortas o con oraciones completas. Ejemplo:

—¿Cuántos años tienes?

—Diecisiete.

—Yo tengo diecisiete años.

         El primero en responder usa una sola palabra para su respuesta, lo que puede dar a entender tanto una personalidad perezosa como una obscura o callada, dependiendo de cómo estés trabajando con el personaje. El segundo personaje, usa una oración completa para responder, lo que puede dar a entender a alguien intelectual, con desorden obsesivo-compulsivo, o pomposo y elegante, otra vez, dependiendo de cómo lo trabajes.

         Otro recurso es tener a un personaje hablando con lenguaje incorrecto «de la calle», con regionalismos, con construcción de oraciones similar a la de un lenguaje extranjero, y también variar la cantidad de descripción que el personaje da. Ejemplo:

—¿Qué sucedió?

—Se armó pedo en el cantón del Memo hace rato.

—Hubo un pleito en la casa de Guillermo hace unos momentos.

—Hubo una confrontación fuerte, la cual terminó con tres heridos, en el hogar de Guillermo hace veinticinco minutos.

—Hubo una pelea a la casa de Guillermo un pocos momentos antes.

         La primera respuesta ocupa un patrón común en México y algunos otros países latinoamericanos, la segunda ocupa un lenguaje más común,  la tercera un lenguaje más descriptivo y específico, y la última usa una construcción de oraciones similar a la de alguien con el inglés como lenguaje nativo que no es muy bueno con el español. De cierta forma, se tiene una idea de cómo serían los personajes que están hablando. Como habrás notado, la primera respuesta y la última no están correctamente escritas, recuerda que al hablar no siempre respetamos las reglas de la gramática, por lo que si nuestros personajes lo hacen parecen muy robóticos.

         El último recurso que ejemplificaré en esta parte, es la forma en la que ordenan las oraciones. Ejemplo:

—¿Qué pasó con la oveja?

—El lobo la comió.

—Se la comió el lobo.

—Fue comida por el lobo.

         No creo que necesite explicar más sobre esto.

Virtudes y defectos.

         Un balance entre ambos es lo que hace un buen personaje. El lector no se identificará con un personaje perfecto o perfectamente desastroso. Un héroe, aunque sea el elegido, el legendario, o el máximo, debe de tener defectos y debilidades. Así como un villano debe de tener un «lado bueno», con la excepción de las «encarnaciones de maldad pura», por obvias razones. No, no puede haber un héroe perfecto máximo que nunca se equivoca, ni un villano tan poderoso que controla la antimateria y no hay forma de vencerle. Ejemplo: Harry Potter es un hechicero muy fuerte,  el elegido, «el niño que vivió», pero tiene el defecto de que es muy joven y no tiene la experiencia.

Es en este último punto en el que se define si tu personaje es o no un Mary Sue, (un término usado para describir personajes perfectos, sin fallas, ridículamente más fuertes que todos, que sirven como una versión idealizada del autor), o un anti-sue (completamente lo opuesto). El balance es lo más importante, no importa lo que hagas con el resto de tu personaje si no hay un balance entre sus habilidades y debilidades, y virtudes y defectos.

Héroes y villanos.

            Puede que te encuentres haciendo un héroe o un villano. Los dos son diferentes, y debes de tener en mente ciertas cosas sobre ellos.

         En los héroes hay que distinguir entre un héroe y un antihéroe. El primero es altruista, y ayuda a los demás, pero siempre cumple las reglas. El antihéroe es un héroe que no siempre sigue las normas morales correctas, puede ser muy egoísta, pero sigue siendo bueno. Lo principal con ambos es recordar que los héroes no nacen fuertes y con experiencia, todos empiezan de algún punto y que no existe nadique sea completamente bueno.

         Con los villanos también hay villanos y antivillanos. La diferencia es que el villano es malvado. Pero el antivillano puede solo querer ser malvado aunque no lo sea, o ser alguien bueno que le gusta su reputación de villano y la mantiene, pero al momento de hacer algo realmente malvado no lo hará. Por ejemplo, el protagonista del videojuego Grand Theft Auto: San Andreas, o el de su precuela Grand Theft Auto: Vice City Stories.

          Hay que recordar que un villano, generalmente, supera al héroe de una o varias formas. Puede que sea más fuerte, más listo o que simplemente tenga más experiencia, también recuerda que, salvo algunas excepciones, nadie puede ser totalmente malvado. ¿Recuerdan a Darth Vader de Star Wars?, el superaba a Luke de muchas formas, siendo notablemente más fuerte que él, pero, ¿qué sucedió al final?

Con el villano casi siempre está el problema de que los principiantes incluyen a un personaje que solo es malvado porque sí, lo cual, como ya lo he mencionado, está mal. Un villano tiene motivaciones y, generalmente, creen que lo que hacen es correcto de algún modo, ya sea egoísta («solo importo yo y hago lo mejor para mí»), extremista («la humanidad es mala, así que hay que destruirla», tenga algún complejo («yo mostraré que soy el mejor, dominando el mundo»), etc.



         Si has seguido estos consejos, es más que posible que tu personaje ya pueda ser ubicado en tu historia sin muchos problemas. Si sientes que algo falta, tienes dudas, o quieres comentar, adelante.

         Hasta pronto.
Entrada hecha por:



5 comentarios :

Me gusto mucho y me fue útil, sobre todo la parte de la biografía. "Tu personaje no salió de la nada" Hasta la próxima entrada

Muy bueno, me ha servido de maravilla. Hace bastante tiempo que buscaba un tip con referencia a la creación de un personaje. Muchas gracias.

Muy buena información, gracias por darte el trabajo de publicar esto.

Muy útil ésta información, no sabía de los anti-sue, anti-héroe y anti-villanos.

Publicar un comentario